El blanqueamiento dental es un tratamiento de estética dental diseñado para mejorar el color de los dientes, eliminar manchas y lograr una sonrisa más brillante y radiante.
Este proceso se realiza mediante sesiones de tratamiento en la clínica dental o mediante el uso de un kit de blanqueamiento con férulas blanqueadoras e invisibles en casa bajo la supervisión del dentista, normalmente llevándolas puestas un par de horas al día.
Fases del blanqueamiento dental
- Evaluación inicial: antes de comenzar el tratamiento, se realiza una evaluación dental donde el dentista examina la salud bucal del paciente, evalúa la naturaleza y el grado de las manchas y decoloraciones presentes en los dientes, y determina la idoneidad del paciente para el blanqueamiento dental.
- Preparación: una vez que se confirma que el paciente es un candidato adecuado para el blanqueamiento , se procede con la preparación. Esto puede incluir una limpieza dental para eliminar la placa y el sarro, así como la protección de las encías y los tejidos blandos circundantes para evitar la irritación durante el tratamiento. Se suelen tomar fotos para ver el color original.
- Aplicación del agente blanqueador: el siguiente paso implica la aplicación del producto blanqueador y la luz led. Realizamos entre 2 y 3 aplicaciones de entre 5 y 8 minutos el mismo día. Este producto generalmente está fabricado con una base de peróxido de hidrógeno o peróxido de carbamida.
- Sesiones de tratamiento: el tratamiento de blanqueamiento se puede realizar en varias sesiones, dependiendo del grado de decoloración y el resultado deseado. Durante cada sesión, se aplica el agente blanqueador y se activa según sea necesario para obtener los mejores resultados.
- Seguimiento y mantenimiento: una vez completado el tratamiento, el dentista puede recomendar medidas de cuidado y mantenimiento para prolongar los resultados del blanqueamiento o bien acudir a revisiones.
Cuánto dura el blanqueamiento dental
En general, los resultados del blanqueamiento dental suelen durar entre seis meses y dos años.
Puedes prolongar los efectos con una adecuada higiene oral y evitando el consumo de alimentos y bebidas que puedan manchar los dientes, como café, té, vino tinto y tabaco.
Es importante tener en cuenta que el blanqueamiento no es permanente, y es posible que se requieran sesiones de mantenimiento periódicas para mantener los resultados.
Además, la duración de los resultados puede verse afectada por factores individuales, como la genética, la edad y el estilo de vida del paciente.
Ventajas del blanqueamiento
El blanqueamiento dental ofrece una serie de beneficios que pueden satisfacer las necesidades y expectativas de los pacientes en busca de una sonrisa más radiante y atractiva:
- Sonrisa estética: el blanqueamiento mejora la apariencia de la sonrisa al eliminar manchas y decoloraciones, proporcionando dientes más blancos y brillantes.
- Rostro rejuvenecido: Una sonrisa más blanca y radiante puede contribuir a una apariencia facial más juvenil y fresca.
- Mejor salud oral: el blanqueamiento dental puede motivar a mantener una buena higiene oral y cuidado dental, además no daña el esmalte.
- Resultados rápidos: el tratamiento de blanqueamiento dental ofrece resultados visibles en poco tiempo, permitiendo a los pacientes disfrutar de una transformación rápida de su sonrisa.
- Indoloro: el procedimiento es generalmente indoloro y no invasivo, lo que hace que sea una opción cómoda y segura para cualquier edad.
Efectos secundarios del blanqueamiento
Podemos afirmar que un tratamiento de blanqueamiento dental apenas presenta efectos secundarios.
En pocos casos, pueden encontrarse algunas molestias leves:
- Sensibilidad dental: después del blanqueamiento algunas personas pueden experimentar sensibilidad dental temporal, especialmente al consumir alimentos o bebidas calientes, frías o ácidas. Este efecto suele ser leve y desaparece por sí solo en unos pocos días.
- Irritación de las encías: en algunos casos, el agente blanqueador utilizado durante el tratamiento puede causar irritación en las encías y los tejidos blandos circundantes. Esto puede manifestarse como enrojecimiento, inflamación o sensibilidad en las encías. Sin embargo, este efecto desaparece rápidamente.
- Manchas blancas: en raras ocasiones, el blanqueamiento puede causar la aparición de manchas blancas en los dientes. Estas manchas suelen ser temporales y desaparecen con el tiempo, pero en casos extremadamente raros, pueden requerir tratamiento adicional por parte del dentista.
- Recurrencia de las manchas: tras del blanqueamiento dental, es posible que las manchas y decoloraciones vuelvan a aparecer con el tiempo, especialmente si el paciente no mantiene una buena higiene oral o continúa con hábitos que puedan manchar los dientes, como fumar o consumir ciertos alimentos y bebidas.
Si quieres conseguir una sonrisa radiante y eliminar las imperfecciones de tu boca, el blanqueamiento dental es el tratamiento perfecto.