Logopedia

¡Garantizamos el éxito permanente de tu ortodoncia!

La logopedia se encarga de prevenir, estudiar, diagnosticar y rehabilitar los trastornos de la comunicación humana y funciones asociadas.

El especialista odontológico es quien se asegura que el paciente no padece ningún tipo de afección bucodental como bruxismos, alteración en la mordida, masticación unilateral, incorrecto posicionamiento de la lengua en la deglución y el habla, respiración bucal, posicionamiento de la lengua inadecuado en reposo, presionando los dientes o el uso prolongado del chupete, succión digital o biberón.

En clínica dental Sedano el logopeda trabaja de manera interdisciplinar con el odontólogo y el ortodontista, para tratar las alteraciones de masticación, respiración, articulación o deglución que afectan a la oclusión dentaria o a la posición de las piezas dentales.

Es frecuente que, tras realizar un tratamiento de ortodoncia, donde parece haberse alcanzado el éxito del tratamiento, pasado un tiempo, el problema vuelve a aparecer, hasta llegar a su estado inicial, ¿por qué?, porque no se han trabajado los malos hábitos y el problema vuelve a desencadenarse.

Para garantizar el éxito del ortodoncista es necesario aplicar técnicas y tratamientos logopédicos donde se pueden corregir los malos hábitos, causantes del mal posicionamiento dentario. Solo eliminando la causa podremos ofrecer predictibilidad del tratamiento y garantizar su éxito a largo plazo.

Consideramos fundamental conseguir un equilibrio de los músculos faciales mediante ejercicios de lengua, labios, estructuras orales y faciales. Se dan recomendaciones para eliminar de manera progresiva los hábitos nocivos que pueden afectar al habla y modificar posturas incorrectas y ajustar con precisión las funciones de respiración, masticación y deglución.

También los padres pueden observar algunas señales de alerta para comenzar con la mayor brevedad de tiempo un tratamiento de logopedia:

  • Si el niño no articula correctamente a partir de los 4 años, sustituyendo, omitiendo o distorsionando algunos fonemas.
  • Si respira por la boca.
  • Si tiene dificultad en la masticación y deglución.
  • Si presenta episodios de afonía repetidos, etc.