¿Qué es un Implante Dental y para qué sirve?
Diccionario Odontológico

¿Qué es un Implante Dental y para qué sirve?

Un implante dental es una solución odontológica avanzada para reemplazar dientes perdidos.

Se trata de un dispositivo de titanio que se inserta quirúrgicamente en el hueso de la mandíbula o el maxilar, actuando como una raíz artificial.

Este titanio se integra con el hueso durante un proceso llamado osteointegración, proporcionando una base sólida para la colocación de una corona, puente o prótesis dental.

Los implantes dentales solucionan de forma duradera los dientes naturales perdidos, restaurando la estética de la sonrisa y mejorando la función masticatoria.

¿Quién necesita colocarse implantes dentales?

La necesidad de colocarse implantes dentales abarca a una amplia variedad de personas que han experimentado la pérdida de uno o más dientes.

La cirugía de implantes dentales puede ser necesaria para estos casos:

  • Falta 1 o más dientes
  • Se afloja la dentadura o puente dental
  • Un diente se ha infectado
  • El diente está roto
  • Problemas al masticar o hablar
  • Inseguridad al sonreír

 

Igualmente, hay situaciones donde no se recomienda usar implantes dentales:

  • Enfermedad grave de las encías
  • Falta de hueso en maxilares
  • Problemas de salud como diabetes, cáncer o artritis
  • Fumadores

Tipos de implantes dentales

  1. Implantes endoóseos: es el más común y se colocan quirúrgicamente sobre los maxilares, para colocar después la corona o prótesis dental. Pueden ser roscados, cilíndricos o láminas y se recomienda para pacientes con puentes extraíbles.
  2. Implantes subperiósticos: los implantes yuxta-óseos se colocan sobre el hueso debajo del tejido de la encía. Se emplean en personas que no pueden usar dentaduras y su altura ósea es mínima.
  3. Implantes transóseos: atraviesan horizontalmente el hueso maxilar o mandibular y requieren una técnica quirúrgica concreta. Se recomienda para pacientes con pérdidas notables de hueso.
  4. Implantes zigomáticos: anclados en el hueso zigomático en lugar del maxilar superior. Opción sólida para casos con pérdida ósea grave en la parte superior de la boca.

Partes de un implante dental

Un implante dental consta de varias partes clave que colaboran para ofrecer una solución sólida y funcional.

  1. Tornillo o poste: se inserta quirúrgicamente en el hueso y sirve como la raíz artificial del diente. El implante se divide en módulo de cresta, cuerpo y ápice.
  2. Pilar: conecta el cuerpo del implante con la corona o funda. El pilar transepitelial proporciona fijación y puede ser de cerámica o titania.
  3. Corona: la parte visible del implante, diseñada para imitar la forma y función de un diente natural, de porcelana o zirconio.

Ventajas de los implantes dentales

Más allá de la restauración estética, los implantes dentales pueden suponer una gran mejora en la salud dental de las personas:

  • Duraderos: son reemplazos que pueden durar hasta 20 años sin problema con un buen mantenimiento e higiene.
  • Cómodos: los implantes no se mueven apenas y no se nota que están ahí.
  • Naturales: las piezas son discretas y se adaptan a tu sonrisa consiguiendo un resultado natural.
  • Indoloros: la cirugía se realiza con anestesia para que no notes nada y apenas notes la intervención.
  • Permiten comer con normalidad: poco a poco puedes retomar tus hábitos alimenticios sin tener molestias.
  • Bajo mantenimiento: la higiene es la misma que la que debe seguir cualquier persona sin implantes.
  • No dañan los demás dientes: no afectan al resto de dientes, además evitan la pérdida del hueso maxilar.
  • Mejoran la estética y confianza: tu sonrisa mejorará su apariencia y recuperarás la seguridad para sonreír como antes.

 

Finalmente, aconsejamos cuidar tus dientes tras hacerte un implante dental para evitar infecciones de las encías y que duren lo máximo posible.

Visita a tu dentista para las revisiones correspondientes, mantén una buena higiene, evita malos hábitos, mantente hidratado, come sano y descansa.